Mi nombre es María del Mar Carrillo García y más que quién soy, porque es una pregunta muy difícil de responder, os voy a contar de dónde vengo y a qué me dedico. Pues bien, nací en una ciudad bimilenaria a las orillas del Mar Mediterráneo, Cartagena. Llevo sangre de reyes —eso dice mi madre— mezclada con la de los afanosos aceituneros jienenses, que se asentaron hace más de doscientos años en estas tierras. Estudié en la Universidad de Murcia Filología Clásica, en la UNED Filología Hispánica y en la EOI italiano, francés, alemán, inglés y valenciano. Sí, sé unas cuantas lenguas y eso que soy disléxica y creativa —dos cosas que juegan en mi contra a la hora de escribir—. Desde los veinticinco años me dedico a educar a chavales y a enseñar latín, griego y cultura clásica, razón por la cual me trasladé a San Pedro del Pinatar un pintoresco pueblo de nuestra costa levantina, perfumado de sal, sol y mar. Aquí he establecido mi residencia y me siento como en casa, aunque todos los días tenga que desplazarme a Torrevieja para trabajar.
Soy una persona inquieta y me gusta investigar sobre cualquier cosa, por eso soy un poquillo Maestro Liendres, que de nada sabe y de todo entiende. Soy muy activa y una de mis grandes aficiones es practicar deporte: pádel, fitness, natación, bici, yoga, salir a andar. Odio correr, lo he intentado, pero no me persigue nadie…
En cuanto a escribir, a la literatura… Desde pequeña he sido una lectora voraz, mi libro favorito es Nada de Carmen Laforet. He de decir:
«Que otros se jacten de las páginas que han escrito, yo me enorgullezco de las que he leído»
Jorge Luís Borges
Pues así es, he leído más que escrito. Mi carrera literaria comenzó en el verano de 2019 cuando Zenda publicó mi primer relato, aunque llevo escribiendo desde los diez años. Éste fue un relato de corte histórico-mitológico sobre la reina Dido, una carta de mujer despechada, que reproduzco en mi libro Imbricaciones Textuales. A partir de ahí empecé a ser habitual en Zenda y a publicar en algún Ababol, suplemento cultural de la Verdad de Murcia, pero sin pensar en publicar o autopublicar. Fue la pandemia, una decepción amorosa muy fuerte, el largo encierro y las horas de soledad las que me empujaron a comenzar mi andadura. Tal vez sea la vida la que me ha estado guiando para llegar aquí y a ti.
Esto soy más o menos, porque ser, he sido mil cosas, soy otras mil y el futuro seguro me deparará muchas más. Espero que disfrutes con mis palabras, tanto como yo he disfrutado escribiendo.
¡AH! Y GRACIAS POR ESTAR AHÍ,
SIN TI ESTO NO SERÍA POSIBLE.
DE LA ECUACIÓN YO – MIS LIBROS – TÚ.
¡TÚ ERES LO REALMENTE IMPORTANTE!


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